CERTIFICACIONES ENERGÉTICAS

EDIFICACIONES VILLANUEVA pone a su servicio técnicos especializados para realizar la Certificación Energética de su vivienda contando con todos los programas adecuados para su realización. 

La Certificación Energética de los edificios es una exigencia que proviene de la Directiva 2002/91/CE. Esta Directiva se transpone parcialmente al ordenamiento jurídico español a través del Real Decreto 47/2007, de 19 de enero, por el que se aprueba el procedimiento básico para la certificación energética de edificios de nueva construcción.

En este certificado, y mediante una etiqueta de Eficiencia Energética, se asigna a cada edificio una Clase Energética, que irá desde la clase A, para los energéticamente más eficientes, a la clase G, para los menos eficientes.

La determinación del nivel de Eficiencia Energética correspondiente al edificio puede realizarse mediante dos opciones:

  • La opción general, de carácter prestacional. Mediante programas informáticos que cumplen con los requisitos exigidos en el RD 47/2007.
  • La opción simplificada, de carácter prescriptivo.

Este programa cuenta con dos versiones:

  • Calener_VYP, para edificios de viviendas.
  • Calener_GT, para grandes edificios del sector terciario.

CERTIFICACIÓN ENERGÉTICA EN EDIFICIOS EXISTENTES

 

1. Presentación

1.1. Objetivo y ámbito de aplicación

Se ha aprobado recientemente el borrador de Real Decreto por el que se aprueba el procedimiento básico para la certificación de la eficiencia energética de edificios existentes. Este decreto establece las condiciones para la realización de la certificación energética de los edificios existentes que sean objeto de compra, venta o arrendamiento, con el fin de promover edificios de alta eficiencia energética y las inversiones en ahorro de energía mediante la información objetiva que obligatoriamente se ha de proporcionar a los compradores y usuarios sobre sus características energéticas, en forma de un certificado de eficiencia energética que permita valorar y comparar sus prestaciones.

Será obligatoria su obtención en todos aquellos edificios existentes, que no dispongan de certificado de eficiencia energética y en aquellos edificios que sean objeto de contrato de compraventa o de arrendamiento.

Según el artículo 5, será el propietario del edificio completo, vivienda o local destinado a uso independiente o de titularidad jurídica diferente quien será responsable de encargar la realización de la certificación energética del edificio, o de la parte del mismo, según corresponda, y también será responsable de conservar la correspondiente documentación.

 

1.2. Antecedentes

Este decreto junto al Real Decreto 47/2007, de 19 de enero, que aprobó el Procedimiento básico para la certificación de eficiencia energética de edificios  de nueva construcción, completan la transposición de la  Directiva2002/91/CE del Parlamento Europeo y del Consejo, de 16 de diciembre de 2002, relativa a la eficiencia energética de los edificios que establece la obligación de poner a disposición de los compradores o usuarios de los edificios un certificado de eficiencia energética que deberá incluir información objetiva sobre las características energéticas de los edificios.

Este Real Decreto, a diferencia del anterior (47/2007) que actuaba sobre los edificios de nueva construcción, afectará a los edificios existentes y de esta manera todo el parque edificatorio español, quedará sometido a la obligatoriedad de su certificación energética.

 

2. Aspectos positivos

2.1. Permitirá valorar y comparar las prestaciones de los inmuebles desde el punto de vista energético

El hecho de que todos los edificios existentes o parte de ellos que sean objeto de compraventa o arrendamiento, hayan de disponer de la certificación energética, dará un dato más al usuario a tener en cuenta antes de adquirir un inmueble.

De esta manera se dispondrá de un documento objetivo que informará sobre el consumo energético de un edificio o vivienda  respecto a otro con las mismas condiciones de uso.

La actual situación de crisis junto al progresivo  incremento del precio de la  energía  hace pensar que será una información que cada vez se tendrá más en cuenta a la hora de adquirir una vivienda y será preferible adquirir una vivienda con una buena calificación que garantice que gastará menos en suministros energéticos.

 

2.2. Listado de medidas correctoras

Un aspecto muy interesante que queda reflejado en el punto 5d del artículo 5, es que el documento deberá contener un listado con un número suficiente de medidas, recomendadas por el técnico certificador, clasificadas en función de su viabilidad técnica, funcional y económica, así como por su repercusión energética

Este apartado, es de gran importancia ya que de esta manera se crea un  documento que no sólo refleja el comportamiento del edificio en el momento de la inspección sino también aporta soluciones de rehabilitación energética para mejorar su comportamiento.

Para que este listado de soluciones sea realmente de utilidad para el propietario, es muy importante realizar un correcto diagnóstico del comportamiento térmico del edificio.

Y es importante que los técnicos redactores del certificado sean conscientes que las soluciones no son universales y que las mejores soluciones para un edificio no serán las mismas para otros, dependerán de la geometría del edificio (altura, profundidad, ancho), de las soluciones constructivas del edificio, de su localización (zona climática), si tiene medianeras al descubierto u ocultas por otro edificio…

 

2.3. Revitalización de la rehabilitación desde el punto de vista energético

La revalorización de los edificios con una mejor calificación energética o comportamiento térmico respecto a otros, impulsará la rehabilitación energética de aquellos con peor comportamiento con la finalidad de hacerlos más atractivos para ser comprados o alquilados.

Es decir, si hasta ahora se pintaba un piso y se ponían cuatro luminarias bonitas para hacerlo más atractivo, con este decreto es probable que también se cambien ventanas o se instale aislamiento en las paredes para mejorar su calificación energética. Estas prácticas, sin duda, se pueden convertir en un buen medio para reactivar parte del sector de la construcción y más concretamente el de la rehabilitación dándole un cierto valor añadido.

 

2.4. Por fin se actúa sobre el parque de edificios existentes

Los Reales Decretos 47/2007 y 314/2006, referentes al procedimiento básico para la certificación de eficiencia energética de edificios de nueva construcción y la entrada en vigor el Código Técnico de la Edificación, fueron dirigidos básicamente a obra nueva. Pero sin embargo se ha de tener en cuenta que el parque edificatorio español fuera del alcance de estos dos decretos cuenta con más 10,2 millones de edificios (93% viviendas) y 25 millones de viviendas según el censo del 2001.

Este hecho, junto a la situación de crisis actual y las predicciones sobre el estancamiento de la demanda de obra nueva a medio y largo plazo, obliga a actuar sobre el parque de edificios existentes si se quiere reducir el consumo de energía y las emisiones de CO2vinculadas al sector doméstico y servicios.

 

3. Puntos a resolver

3.1. Precisión

Un escollo importante desde el punto de vista técnico a la hora de la realizar la certificación energética en edificios existentes es el conocimiento exacto de la composición de la envolvente térmica del edificio, es decir, las capas y el espesor de estas que componen fachadas, cubiertas, patios, etc.

Para conocer la composición de la envolvente térmica es necesario disponer de una serie de documentación como: el Libro de uso y mantenimiento, el programa de control de calidad, planos de detalles, memoria constructiva del proyecto, etc.… que en la mayoría de casos esta documentación se ha extraviado o nunca ha existido.

Por tanto en la mayoría de casos para obtener esta información es necesario realizar ensayos destructivos o catas con las consiguientes molestias para los usuarios o realizar ensayos no destructivos mediante herramientas de monitorización que requieren de una correcta interpretación de sus resultados y un mayor coste.

Es de suponer que para evitar las molestias y sobrecostes que implican obtener datos más precisos, y asumiendo un cierto grado de imprecisión, el criterio de obtención de estos datos irá vinculado al año de construcción del edificio, que a su vez dará la  información de la normativa vigente en el momento de su construcción y por tanto de los requerimientos mínimos que debía tener la envolvente térmica del edificio.

Aunque estos requerimientos mínimos no tienen porqué coincidir con lo que se ha construido realmente.

 

3.2. Edificio completo vs. Vivienda o local individual

Supongo que el objetivo final del decreto debió ser certificar la totalidad del edificio pero ante la dificultad de condicionar la compraventa o alquiler de una vivienda a que todos los propietarios se pusieran de acuerdo para realizar la certificación energética de la totalidad del edificio, apareció la opción de certificar individualmente partes del edificio como son las viviendas.

En este sentido se presentan los siguientes inconvenientes: Nos podemos encontrar con  viviendas absolutamente idénticas que forman parte de un mismo edificio que tengan diferente calificación energética debido a la subjetividad del técnico que haya expedido el certificado. En caso contrario al anterior, podría ocurrir que todas las viviendas de un mismo edificio dispongan de una misma calificación energética cuando el consumo de energía puede ser muy diferente (las viviendas de bajo cubierta consumen más energía que una vivienda que tenga otras viviendas encima y debajo). Por otro lado, la certificación energética del edificio entero hace una media del comportamiento de las viviendas que presentan mejores condiciones respecto a las que  presentan peores condiciones des del punto de vista energético. De este modo una vivienda de bajo cubierta no se verá penalizada respecto a otra ubicada en una posición intermedia. De hecho esto parece lo más justo, ya que la cubierta que penaliza energéticamente en mayor medida al bajo cubierta es una zona comunitaria y la intervención sobre ella se ha de realizar con el consentimiento del resto de propietarios del edificio. Por último, si se certifica el edificio en su conjunto no se podrá destacar aquellas viviendas en que sus propietarios han realizado intervenciones destinadas a mejorar el comportamiento térmico de su vivienda como poner aislamiento, cambiar las ventanas, o cambiar el calentador por otro más eficiente.

Como se puede apreciar, está por ver como se resolverá definitivamente este aspecto pero no será fácil.

 

4. Oportunidades. La formación

Cuando se habla de eficiencia energética en edificios, especialmente en obra nueva, se tiende a destacar la importancia de las soluciones constructivas que afectan a la envolvente térmica del edificio así como al rendimiento de sus instalaciones, pero se deja de lado la importancia que tiene el usuario en el consumo final del edificio.

Dicho de otro modo, se puede construir un edificio bien resuelto técnicamente que en manos de usuarios no concienciados consuma mucha más energía que un edificio peor sometido a un buen uso. Es frecuente ver como se deja encendida la calefacción o el aire acondicionado al mismo tiempo que se tienen las ventanas abiertas, que las dobles puertas de los edificios quedan abiertas para facilitar el paso a los usuarios con la climatización encendida, oberturas que no cierran correctamente por falta de mantenimiento, etc…

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